jueves, 2 de junio de 2016

Saliendo de la Zona de Confort

                                                 Saliendo de la Zona de Confort

La leve posibilidad de hacer el viaje comenzó a generarme un reto interior y un "enamoramiento" una sensación tan interesante e inquietante pues ese cosquilleo lo he experimentado con mi esposo  y mis hijos.

Investigando sobre qué se hace, cuánto tiempo y cómo prepararse me fue entrando en un estado emotivo, individual y de desafío personal, que también me obligaba a desajustar mi estado de confort rutinario:
  • Creerme mi cuento 
  • Planearlo
  • Prepararme
  • Documentarme 
  • Hacer ejercicio que me permitiera llegar en buena forma ( Soy la mas floja ;() )
  • Ahorrar
  • Venderle la idea a mi familia
  • Ejecutarlo.

Sera que si?

Convencerme  de mi cuento a través de la auto-motivación, busque por internet mujeres viajando solas por el mundo, haciendo el camino, organice un rincón con información al respecto y llego a mis manos Paulo Coelho y su libro El Peregrino de Compostela, Sí,  este espectacular hombre me sedujo y le creí cuando lo primero que leí fue …"que lo Extraordinario reside en el Camino de la Personas Comunes."….esto fue mi detonante!

Sus paginas las devoré dos veces y cada vez encontraba razones: No se requiere ser el mas ágil, ni el alpinista, ni ser un ungido, ni tener pecados de tal magnitud que tengas que resarcirte contigo y con el mundo para hacer el peregrinaje.

Muchos pensamientos e inseguridades iban y venían continuamente, conversaba con mis amigos, algunos me tildaban de loquilla, y me decían que el mundo estaba para disfrutarlo…si tenían razón esto es un disfrute.

Los Matasueños

Durante el ultimo año me encontré en mi camino de preparación  a algunas personas Mata sueños, que no son mas que temerosos o resignados por sus rutinas o sus propias inseguridades y te aconsejan que mejor dejes a un lado esa locura, o por qué n te buscas algo mas religioso o como te vas a ir a incomodarte. Esos Matasueños deben convertirse en tu propio aliciente para continuar y por ti, no por ellos se inicia este camino a través de la tolerancia  y el respeto de ideas contrarias a las tuyas.

Asaltada mi cabeza con cientos de inquietudes, empecé a buscar mas sobre la dimensión de El Camino que debate entre lo místico, lo espiritual y lo deportivo en su gran mayoría, pero que a todos les cambia la manera de ver la vida.

Mi Proyecto de Vida

No pienso convertir este espacio en un despliegue religioso pero si que creo que existen fuerzas grandes y poderosas en la vida que alientan y te mueven espiritualmente. 

Hace 4 años presente una situación de salud como fue un cancer de tiroides, que por fortuna salí avante pero que agradecí.  ¿Agradecer? pues sí,  porque me llenó de vida, de ganas  y me sacudió para reestructurar  y darle un giro a mi vida.  Casi 15 años entregada a mi trabajo de oficina, poco tiempo para los míos y menos para el crecimiento personal, ocupada mas en mejorar patrimonio para que los míos estuvieran bien así no me vieran mucho.  Esta oportunidad de vida debía aprovecharla y así lo hice. No volvía a ser la misma y sentía que mi cuerpo y mi ser deberían buscar algo más que realmente me llenara en plenitud y valorara las cosas mas hermosas que tiene la vida: La Familia y tu ser.

La decisión de dejar mi trabajo habitual no fue fácil demoré un año más, pero al cruzar la puerta de salida, sentía que estaba soltando y recibiendo una nueva energía, que estaba creciendo  y que una nueva etapa en mi vida se iniciaba. Clave: Soltar, liberarse, buscar.


¿Y ahora quién podrá ayudarme?
Pensaba: Yo toda una mujer estudiada, profesional, independiente por tantos años y ahora en mi casa recibiendo a mis hijos adolescentes, a mi esposo, a mi perra, mmm bonito todo, pero no es fácil asimilarlo de manera rápida. ¿Cómo somos los seres humanos de complejos? Nos debatimos entre nuestros temores a creer que cambiar es fracasar o resignarnos.

Había escuchado algo del Camino de Santiago de Compostela en alguna conferencista que había dejado su alto cargo gerencial para ser feliz y dedicarse a contar su cuento. había visto a algún deportista y escalador prepararse e irse a recorrer el Camino Francés. O la película de The Way, donde un padre muy adulto camina llevando las cenizas de su hijo, quien había fallecido iniciando también el mismo camino.

Sonaba interesante pero pensaba que eso no era para mí: viajar sola, caminando por zonas desconocidas, llevando solo lo indispensable.